La Tripulacion
Saga y Cecilia se conocieron en Rosario, Argentina. Saga recién llegaba de dar la vuelta al mundo en un barco de 43’ y con su espíritu aventurero cautivo a Cecilia. Juntos decidieron partir al Mediterráneo para trabajar a bordo de veleros y así hacer de su pasión su trabajo.
En el 2004 llego Inés, en el 2005 Martín y en el 2008 Tomas.
Y en el 2010 llego el Express Crusader. Nuestro sexto integrante de la familia, dispuesto a llevarnos a recorrer el mundo, descubrir cosas en familia y sobre todo descubrirnos nosotros. Y como toda singladura, abiertos a disfrutar lo que toque.
viernes, 25 de enero de 2013
Vuelve el Capitán
Cada vez que se va Saga me acuerdo de un profesor mío de la facu que me quería mucho y cuando lo conocí a Saga y mi profe intuyó que me había enamorado perdidamente me dijo: "Este te va a dejar embarazada y en el primer puerto te va a dejar con tu hijo sola".
Cada vez que me quedo con miS hijos sola me acuerdo del Japo.
Y me río. Tenía razón.
Pero no me importó ni me importa ahora. Me quedo en tierra, cuidando de nuestro nido y de nuestros cachorros mientras nuestro lobo de mar nos trae el sustento.
Y mientras él no está, la rueda gira chueca. Pero rueda, diferente.
Y cuando regresa, cada vez, es una fiesta.
Smiling Harry
Los caribeños de ésta parte del Caribe no sonríen.
No sé por qué. Leí por ahí que debe ser por la tristeza de sus antepasados, puede ser pero pienso en República Dominicana y no me cierra. En los cubanos y no me cierra. En tantos otros caribeños que hacen del disfrute su pan de cada día.
El chiringuito de la playa se llamaba "Smiling Harry", le asomaba un intento de sonrisa, así como en borrador.
Y yo, desde el año pasado tengo como una cruzada que mantengo para conseguir hacer a la gente sonreír. A cada uno que conozco le hablo hasta que sonríen, aunque sea un poco forzado, no importa.
Mar en tierra
Hay una sensación que tengo cada vez que vivo en tierra.
No sé bien cómo describirla pero es como si viviese en tierra intentando vivir todavía en el mar.
Lleno la casa de comida hasta arriba, me aseguro que no nos falte nada, herramientas, papeles, etc. Y ahí me apalanco.
Hago mi guarida y me siento a disfrutar. Miro desde dentro, desde mi barco encallado en tierra.
Solo piso el césped que me separa de mi coche y de ahí a la playa.
Y ahí sí, me expando.
viernes, 11 de enero de 2013
Chamame del Ratoncito
Mi cuñada me contó de un grupo de música de unos argentinos viviendo en la India. Tienen una canción de un ratoncito. Me sentí tan identificada.
No sé por qué fui tan ingenua de pensar que la selva tropical era tan cool. Claro, lo mío es la flora pero con la fauna, todo mal. No nací para estar cerca de ningún bicho.
Las noches se convierten en una pasarela zoológica. En la cocina, los ratones buscan desesperados dónde escondió la bruja esta vez sus delicias, en el techo los murciélagos juegan carreras a ver quién llega último antes de que se largue la lluvia mientras los mosquitos, no sé cómo carajo, se cuelan dentro del mosquitero y lo que tendría que ser una solución se convierte en una especie de invernadero de mosquitos zumbando en tu oreja.
Por la mañana empieza la rutina de limpiar las cacas, lavar el meo de la joda nocturna.
Aflojen ratones, murciélagos, lagartijas, mosquitos por favor aflojen!!
O al menos, limpien lo que ensucian.
No sé por qué fui tan ingenua de pensar que la selva tropical era tan cool. Claro, lo mío es la flora pero con la fauna, todo mal. No nací para estar cerca de ningún bicho.
Las noches se convierten en una pasarela zoológica. En la cocina, los ratones buscan desesperados dónde escondió la bruja esta vez sus delicias, en el techo los murciélagos juegan carreras a ver quién llega último antes de que se largue la lluvia mientras los mosquitos, no sé cómo carajo, se cuelan dentro del mosquitero y lo que tendría que ser una solución se convierte en una especie de invernadero de mosquitos zumbando en tu oreja.
Por la mañana empieza la rutina de limpiar las cacas, lavar el meo de la joda nocturna.
Aflojen ratones, murciélagos, lagartijas, mosquitos por favor aflojen!!
O al menos, limpien lo que ensucian.
| Way In / Way Out - Autopista de rat ones |
sábado, 5 de enero de 2013
Argentinos en el mundo
Cuando uno vive fuera de Argentina ve cosas que a veces ni nos planteamos al estar "dentro". Procedo:
Si un australiano se encuentra con otro en una isla perdida del caribe se dirán hola, de qué ciudad sos y cualquier otra cosa que no dure mas de 10 segundos y no pase mas de ahí.
Lo mismo con el resto de nacionalidades conocidas.
Ahora, si dos argentinos se encuentran trabajando por ahí, se saludan y el sentimiento que sigue es difícil de describir.
Sabés que compartís un país, el idioma, costumbre y sabés que con esa persona podés ser vos. Que no la tenés que caretear con ningún acento ni nada, que cuando digas algo te va a entender de qué hablás, que si ves un alfajor se le van a caer las lágrimas como a vos, que para conseguir yerba podés hacer kilómetros y que cuidas la bombilla mas que al pasaporte.
Lo conocés y YA lo sentís familia, no sé por qué pero te brota esa sensación de pertenencia,, te ponés hablar fuerte a que escuchen todos sobre las costumbres argentinas, exudás patriotismo.
Por qué cuernos no tenemos ese patriotismo siempre, en cualquier lugar, sobre todo "dentro"?
domingo, 30 de diciembre de 2012
Bryson
Quería alquilar un coche. Acá sin coche no vas a ningún lado. Las agencias "oficiales" son carísimas así que me dediqué a ver que otras opciones había. Una amiga me contactó con Mr Bryson. Me dio su celular, mi amiga.
Lo llamé, al hablar pensé que había mala cobertura y por eso no le entendía nada. Quedamos en encontrarnos al lado del cementerio. Sí, eso.
Como soy medio cagona, le pedí a Saga que me acompañara y después de hacer malabares para poder escaparse del trabajo un rato, nos fuimos los dos a la capital.
Bryson me había dicho poco. Después de dar vueltas, cosa que se hace potencialmente peligroso cuando se maneja del lado derecho, con el volante donde iría el acompañante, paramos a preguntarle a un policía. Acá son todos primos, claro, son cuatro y están todos relacionados. El poli me dijo que si buscaba a Bryson el carpintero?
Ahí tendría que haber ya sospechad algo más. Bryson el carpintero? Como el precio del alquiler era tan barato intuí que muy legal no podía ser así que le dije al poli que sí, que buscaba al carpintero, no iba a quedarme sin mi chollo, por bocona.
Efectivamente, Bryson tiene una carpintería y entre silla y silla también arma autos. Lo rodeaban trozos de madera, latas de cola a medio usar, bancos de carpintero Y ruedas, palanca de cambios, radios, ventanas de coches y un largo etc. Me preguntó qué coche quería, bueno, eso creo yo porque no le entendía ni jota. Saga, que a diferencia mía que me chupé 14 años de escuela bilingüe, aprendió su inglés en la calle, sí que le entendía. Y entre ellos combinaron que me armarían un coche como yo lo quería: 4x4 y palanca automática (no da para estar dandole manotazos a la puerta hasta que te acostumbrás a que los cambios están del lado izquierdo). Mientras, me dejaría otro auto.
Fuimos a buscar ese otro auto y me hizo pasar a la "oficina". Saga vio que ya no tenía nada que hacer y me dejó ahí, con el carpintero rent-a-car. La oficina era un cubículo de vidrio patinado por los años, empapelado por millones de números. Pensé de lejos que era un papel pero eran números de teléfonos escritos en las paredes.
Me buscó una silla, de las que tienen un plástico permanente por encima, y me acomodó entre dos pilas de papeles. Un cuadradito de nada quedaba libre sobre el escritorio y llegué a leer una tarjeta de Repuestos para Camiones de Puerto Rico. Así que también trapichea con camiones?
Rellenamos un par de papeles, que deben haber tardado lo mismo que yo en subir al auto para perderse, y cuando me estaba yendo le pregunto qué papel debía mostrarle a la policía por si me paraban. Se rió, se rió muy fuerte y me dijo "La policía no te va a parar"
Glup.
Home Sweet Home and Homeschooling
Esta es nuestra nueva casa y nuestra nueva escuela.
Cuando llegué fui a averiguar a la escuela y, si bien no iba muy convencida, me terminaron ellos de convencer.
No me gusta ser radical, trato de no serlo. Pero ciertas formas en las escuelas, ciertas palabras, me hacen recular. Y eso que yo vengo de una experiencia escolar re linda.
Por lo pronto, seguimos estudiando en casa.
Tendríamos que leer la Cabaña del Tío Tom, no?
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