La Tripulacion

Saga y Cecilia se conocieron en Rosario, Argentina. Saga recién llegaba de dar la vuelta al mundo en un barco de 43’ y con su espíritu aventurero cautivo a Cecilia. Juntos decidieron partir al Mediterráneo para trabajar a bordo de veleros y así hacer de su pasión su trabajo.

En el 2004 llego Inés, en el 2005 Martín y en el 2008 Tomas.

Y en el 2010 llego el Express Crusader. Nuestro sexto integrante de la familia, dispuesto a llevarnos a recorrer el mundo, descubrir cosas en familia y sobre todo descubrirnos nosotros. Y como toda singladura, abiertos a disfrutar lo que toque.

lunes, 19 de marzo de 2012

Fort Napoleon



Salimos de Les Saints después de comer de excursion con los del Begonia.
EL camino era todo cuesta arriba y el fuerte se veía allá arriba. Los chicos subían y bajaban veninte veces por cada paso nuestro.
El fuerte es una construcción super sólida y recientemente restaurada. Tiene una colección de plantas pero no la pudimos ver porque estaba cerrado. Oops.
De todos modos, el paseo valió la pena, las vistas eran increíbles y los chicos corrieron mientras nosotros aprovechamos para charlar e intercambiar ideas de destinos, rutas, etc.
Los del Begonia ya se vuelven a su casa en California, USA y estos son los ;ultimos días en el mar.
Los vamos a extrañar!

domingo, 18 de marzo de 2012

Begonia




Después de escribirnos durante mucho tiempo pensando si nos íbamos a poder encontrar o no finalmente, contra todo pronóstico, ya cuando las esperanzas flaqueaban nos encontramos con el Begonia.
Estábamos fondeados en Les Saints y la noche anterior yo había mandado un mail con nuestra posición pero dudaba que lo leyeran y pensé que iban a seguir de largo para Guadalupe y adiós. Pero antes de zarpar leyeron el mail y nos pudieron encontrar.
Los chicos estaban tan contentos de volver a verse. Benji se puso a jugar con Tomás con los autitos y Sofía, Martín e Inés se dedicaron a jugar y mantener charlas secretas en la proa.
A la noche nos fuimos a cenar a su barco y los chicos se quedaron a dormir mitad acá y mitad en el Begonia. Así nos pasamos tres días, yendo de un barco al otro.
Los días estuvieron buenísimos, todos disfrutamos un montón y Les Saints es definitivamente un lugar que repetiremos!

jueves, 15 de marzo de 2012

Los pibes del rioba


Ellos estaban ahí, disfrutando la vida, acompañándola del trago local, un rico rhon.
Yo pasaba por ahí con mi cámara, estaba dando una vuelta tratando de captar tanta hermosura y ellos se levantaron y me pidieron que les saque una foto.
Cuánto orgullo, cuánta alegría había en esas caras. Parecían decirme Mirá lo feliz que soy, lo bien que estoy! Llevate esto de recuerdo! Te lo regalo!
Me insistían en que me pusiera en la foto pero aparecer dentro de ese cuadro me parecía una intrusión exagerada a su pequeño y perfecto mundo.
Me imagino las charlas, los comentarios. Las caras de los turistas que como yo pasan por ahí y se imagina sus vidas acá.
Que diferente todo. Y pienso.
Y pienso qué pasaría si en Europa tuviesen menos y acá solo un poquitito más, no mucho. Solo lo justo para que les permita vivir sin tener que luchar tanto contra las inclemencias del tiempo. Lo que mata es la humedad y acá se hace cierto.

martes, 13 de marzo de 2012

Helado de coco



En la isla de Guadalupe, en Deshaies hay una señora que hace el helado de coco mas rico que haya comido nunca.
Su máquina de helados es prehistórica pero infallible. Se trata de un barril que se llena de hielo y adentro se pone otro cubo metálico con una manija conectada a las paletas de dentro. Se le da a la manijita, dale que dale y voilá.
Ah, ésto no queda acá. También vendía coquitos lleno de especies caribeñas, mucha canela, mucha nuez moscada, jengibre. Y unos trocitos de coco pasados por manteca con azúcar negra. Sin palabras.
Y el sonrisón de la señora venía de regalo. Qué lindo!

domingo, 11 de marzo de 2012

SHirley Heights





Cada Domingo en Antigua toda la isla se va a Shirley Heights. Es en lo alto de la montaña, claro. Hay una vista increíble de Nelson Dockyard y la cosa empieza temprano.
Primero toca una banda de calipso, con sus barriles metálicos, cualquier cosa que haga ruido básicamente. Y como lo llevan en la sangre, a esos cacharros le sacan música.
Después viene el grupo de reggae. Mientras, se come una barbacoa, si dije barbacoa porque es muy diferente a un asado, eso de hecharle chorros de alcohol a fuego...Había para elegir pollo, cerdo o pescado. Y de beber ron punch o cerveza.
Bailamos todos, Inés y mi suegra las que más!

viernes, 9 de marzo de 2012

Ruiditos en la Noche


Cuando uno vive en una casa y se va a dormir puede que en ese paso intermedio antes de quedarse sopa escuche un grillo, un perro a lo lejos, una sirena si es en Barcelona (muchas sirenas) ,etc., etc.
En un barco, léase, máquina en movimiento, los ruidos son infinitos. En la quietud de la noche se descubren las puertas de los armarios que no cierran a la perfección, los miles de herrajes de cubierta que se mueven con el viento o las olas, la vajilla, las cacerolas y el etc es el infinito.
Y no importa que al otro día acomodes lo que la noche anterior hizo ruido. Acá uso la frase preferida de mi marido: “En un barco nunca se dan dos condiciones iguales”. Y no, al otro día el viento no va a soplar de ahí y la ola no va a venir de allá así que la serenata va a ser diferente.
Y esto lo escribo ahora, 23.37 hs cuando el ruidito de la botavara me está cercenando el poco cerebro que me queda en activo.

Los Vecinos



Cuando navegamos siempre me pongo a pensar sobre los vecinos que nos rodean y como en cualquier barrio no faltan los prototipos.
Y acá van las metáforas.
Los chicos que corretean por las calles y arman quilombo son los delfines, siempre aparecen de a muchos, jugando saltando, curiosos.
La copetuda del barrio es la ballena, esa que no se junta con nadie, va a su aire, resoplando.
El vecino agreta, ese que pasa, mira y no saluda es sin dudas el tiburón. Don Tiburcio no muestra interés alguno pero no se resiste a dares una vuelta a ver de qué se trata. Mira de reojo y hace que no hace.
La abuelita paciente, la que está de vuelta de todo, que no tiene apuro y disfruta de la vida es la Tortuga. Ella va flotando por ahí, tomando el sol y de vez en cuando da una aleteada como acordarse que vive.
Los peces serían los insectos que se acercan a las casa a ver si comen algo pero acá es al revés. O mejor dicho, les damos de comer pero anzuelos y nos sirven ellos de comida.
Y un capítulo aparte son los pelícanos. No sé dónde ubicarlos. Sería en algún barrio con altas tasas de suicidio porque son impresionantemente suicidas. Son enormes, aparatosos y de repente caen en picado, todos ellos, y se estrellan contra el agua. Pero son cruza con gato callejero porque tienen muchas vidas. Y comen mas pescado que nosotros.